Chile e Brasil são dois países historicamente aliados na América do Sul, pese as diferenças ideológicas seu novo presidente não é tão pirado como seu homólogo argentino.
Un presidente no administra una trinchera. Un presidente lidera una Nación; y eso trae una responsabilidad para con sus compatriotas.
Por eso, cuando ayer tuve la oportunidad de sentarme en un diálogo bilateral con el Presidente Lula, con quien he tenido diferencias, en esa mesa no se sentó el candidato presidencial que salió electo, ni quien encabeza una disputa ideológica.
En esa mesa se sentó el Presidente electo de Chile para hablar con el Presidente de Brasil, pensando cómo defendemos los intereses de nuestros pueblos y cómo, aún desde miradas distintas, podemos construir una cooperación real.
Si a Brasil le va bien, a Chile le va bien.
Si a Brasil le va bien, a toda Latinoamérica le va bien.https://x.com/noticiasfides/status/2016673435011698755Sds