mataron menos es porque no les dejaron :
Efetivamente, mataron lo que pudieron, quemaron todas las iglesias que tuvieron a su alcance, destruyeron toda la imagenería cristiana - inluídas obras de Salcillo o Montañes, en una verdadera cruzada iconoclasta - violaron a todas las monjas que pudieron, torturaron, asesinaron, etc, etc.
La parte postiva es que perdieron la guerra y hoy, no lo han perdonado todavía, ¿ Os imaginaís, que hubiesen ganado?. No quedaría sacerdote vivo, lo de Hitler iba a ser juego de niños, en comparación con el odio que destilan ! Y luego, se atreven a dar lecciones de democracia a los demás!
Exacto,mataron hasta el límite de sus posibilidades y si hoy, pudieran, harían lo mismo con toda la derecha española. Son así, simplemente, gentuza. Por eso sienten esa atracción hacia los regímenes fascistas, como el de Cuba o hacia los terroristas de Hamas!
Garzón tiene una nueva oportunidad para seguir brillando en el espectro mediático. Franco ha muerto, si, pero Santiago Carrillo continúa vivo. Por tanto, el juez de la Audiencia Nacional deberia aprovechar el tiempo y, sin perder un minuto, abrir una nueva causa contra el histórico dirigente del PCE por su supuesta responsabilidad directa en el asesinato de miles de personas en Paracuellos del Jarama, a manos de los republicanos y de paso, investigar y depurar responsabilidades penales relacionadas con los crímenes cometidos por el PSOE en 1.934, así como el intento de exterminio de la Iglesia, como ayer le solicitó por escrito el ex diputado del PP Jaime Ignacio del Burgo. El 6 de noviembre de 1936, Enrique Castro Delgado, jefe del 5º Regimiento comunista, recibió en Madrid a Carrillo, que ya había pedido la entrada en el PCE, nombrándole consejero de Orden Público. Este mismo día, Mijaíl Koltsov agente de la Kominterm en España, mandó fusilar a todos los presos que habían en las cárceles de Madrid. Los fusilamientos en masa, hombres, mujeres y niños comenzaron un dia después, el 7 de noviembre y hasta finales de ese mes, Parcuellos se convirtió en una orgía de sangre y fuego, encargándose Carrillo, según señala en sus ‘Memorias’ , a «la lucha contra la quinta columna.» Y así, entre las nueve y diez de la mañana de dicho día, llegaron a la cárcel Modelo autobuses de dos pisos, siendo introducidos más de sesenta detenidos y conducidos a Paracuellos del Jarama. Las víctimas eran despojadas de cualquier equipaje y atados con bramante de dos en dos o bien con las manos a la espalda. Obligados a bajar, se les ordenaba caminar hasta las fosas colectivas preparadas de antemano. Una vez situados al borde de las zanjas, un grupo de treinta o cuarenta milicianos abrían fuego sobre los presos, y a continuación se les daba el tiro de gracia. Unos doscientos enterradores reclutados entre los “presuntos fascistas”, de poblaciones cercanas, arrojaban a los cadáveres a las zanjas . Las sacas se sucedían a velocidades vertiginosas. La primera, como hemos mencionado, tuvo lugar el 7 de noviembre. La segunda, del 8 al 17 de noviembre y a partir de aquí ya fueron verdaderas oleadas de sacas con los correspondientes asesinatos. Todo ello, bajo el mando de Carrillo, durando estos asesinatos hasta que fue nombrado director de Prisiones, Melchor Rodríguez, quien prohibió terminantemente las sacas realizadas, expulsando de las cárceles a los milicianos de Vigilancia de la Retaguardia.
La última saca realizada por Segundo Serrano Poncela, inmediato subordinado de Carrillo, tuvo lugar el 3 de diciembre de 1936. Con la llegada de Melchor Rodríguez la carrera represiva de Carrillo y sus colaboradores sufrió un golpe de muerte. Santiago Carrillo, limitado en el ejercicio de sus funciones represoras, abandonó la Junta de Defensa a finales de diciembre de 1936, sustituyéndole José Cazorla.
Como se puede ver, pocos inocentes hubo en ámbos bandos.¡¡¡¡¡